Voz, Música y Alma, surge precisamente de una meditación que Esther realizó en la Ermita de Sant de Lleïr, en Sant Antoni de Vilamajor.

Al terminar la meditación, comentando con Albert la gran acústica de la ermita y que era un buen lugar para cantar , en ese momento aparece la primera idea de fusionar la meditación  con canciones , por decirlo de alguna manera “no espirituales “ , es decir sin utilizar los mantras tradicionales.

Necesitábamos otra voz femenina, y a Conchi también le gustó este proyecto, así que Albert y Conchi llevarían la parte musical y Esther se encargaría del tema y de los textos de la meditación.

Voz, Música y Alma,  con su originalidad  y sin perder el propósito de conectar con la fuerza interior y el ser interno, en cada meditación  a través del poder y la  vibración de la voz , las canciones y de la música,  lleva a la persona a realizar un viaje hacia su interior, haciendo que  conecte con su verdadera esencia, su Alma.